domingo, 25 de julio de 2010

Beso Vinotinto

Cómo no voy a recordarte amiga Renée, me regalaste tus sabios y precisos consejos, y en aquella ocasión fue muy importante y especial el decirme que no me preocupara, que todo iba a salir bien, que iba a encontrar a otro que realmente merecía, que me amara por lo que soy y que el matrimonio era una ceremonia única y muy especial.
   Estaba hecha pedazos cuando Roberto terminó conmigo. Llevábamos siete años juntos y casi dos preparando la gran fiesta, eligiendo la iglesia, buscando lugares para la cena y baile, haciendo la lista de invitados y todas esas cosas. Pero él, un día, me llamó por teléfono para que nos juntáramos porque necesitaba conversar conmigo. Fui, pero con un mal presentimiento, ya que su voz era distinta, estaba como distante. Al llegar, mi primera confirmación de que algo andaba mal fue el beso que recibí en la mejilla, me puse muy nerviosa y cuando me ofreció algo yo sólo pude pedir un agua mineral. Comenzó a hablar cosas que no entendía muy bien, se daba vueltas como en lo mismo, quise tomarle la mano pero se echó hacia atrás cuando me dice que no podía casarse conmigo, que estaba confundido, que no era yo la culpable, que era él, y termina con una frase ratificando que me amaba y que por eso tenía que terminar. Me deshice en llantos, no entendía, intentó calmarme. Le pregunté si necesitaba tiempo, pero la respuesta fue que no, me eché la culpa no sé cuantas veces, pero con dulces palabras intentaba alejarme de dicha responsabilidad. No pude seguir ahí por más tiempo, tomé mis cosas y me levanté rápidamente para escapar de aquella espantosa situación.

martes, 13 de julio de 2010

No estamos solos

   Noches sintiendo el sonido infernal. Ese rasguño eterno en el techo, con aquel ruido idéntico al que se hace cuando el viento y la saliva pasan entre los dientes, y una serie de masticadas, similares a cuando alguien come una lechuga. Creí saber lo que era pero al no verlo mi seguridad estaba en jaque.
   Después de llegar del trabajo realicé la rutina de siempre: sacar el candado de la reja del antejardín, abrir la puerta de entrada, desconectar la alarma, cerrar la puerta, dejar mis cosas en la pieza y cambiarme de ropa; después de ello, ir donde las perras, limpiar el piso de sus deshechos, volver a la logia, sacar del mueble, bajo el lavatorio, la comida y llevárselas. Pero esta vez no pude terminar. La bolsa de alimento tenía un orificio en una de las esquinas y restos de comida que me llevaban hacia el desagüe. Los oscuros, delgados y pequeños cilindros de excremento confirmaban mis dudas: ¡Un ratón!.

lunes, 21 de junio de 2010

Pasos

Al despertar siento ruido afuera. Voy de inmediato hacia la ventana. Me asomo y veo a un tipo que corriendo desaforadamente dobla en la esquina, mientras se escuchan unos extraños ruidos de tambores a la distancia. Encontré un mejor ángulo para mirar entre las protecciones. Mi casa esta llena de ellas. Son tantos los atracos en el barrio, sumados al miedo que de alguna u otra manera te traspasan los vecinos, que hice necesario el transformar mi hogar en una fortaleza.
El portón está cerrado y ningún alma más en la calle. Pienso que es algún vecino jugando con su hijo ¿Pero con este clima? ¿Con tanto frío? Vuelvo a lo mío y mientras me estiro observo mi taza de té que está vacía. Voy por una. Al pasar frente al televisor veo que está encendido en un programa de cultura, donde unos africanos realizan un ritual, bailando entre música de tambores, con una serie de gritos y rezos en su dialecto. Al llegar a la cocina echo agua en el hervidor y lo enciendo.

martes, 18 de mayo de 2010

Bucéfalo

Mi trabajo en el hipódromo tiene de todo un poco, no obstante, el cuidar de caballos se ha convertido en algo vital, al sentirme parte de este hermoso linaje.
Hoy me toca sacar a Bucéfalo a dar unas vueltas, que es el fina sangre favorito de mi patrón. Después de peinarlo, con suficiente tiempo para admirar su increíble estilo, le ajusto la montura. En la pista, comenzamos con unos trotes cortos. Voy sintiendo su fuerte respiración, y la mía se va fundiendo, lentamente, a la de él. Cada pequeño salto, lo percibo como propio, y el viento nos mueve la cabellera, exponiendo nuestro poderío...

sábado, 15 de mayo de 2010

Primera Partida

Por Rodolfo B.

El escenario con iluminación perfecta. El tablero con sus 32 piezas distribuidas para el comienzo de la primera partida del desafío mundial. Por un lado, Karpov, con exceso de confianza propia de su vasta experiencia en estas instancias y una increíble racha de victorias en este año. Por otro, Kasparov, errante en sus últimos encuentros pero el único capaz de poder frenar a tan temido maestro.
Ambos puntuales. Se saludan y chequean sus asientos. Kasparov comanda las blancas. Sutilmente sus peones avanzan, distribuyéndose en cortas diagonales y así dificultar el paso del ejército negro. Al frente, los caballos azabaches tantean el terreno para quebrantar la fuerte muralla blanca que se estaba construyendo...